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Artículo 1: Pasos para desarrollar un negocio de éxito.

El emprendedor “se hace”

Emprender es coger las riendas de tu propio destino. Es comenzar, motu proprio, una nueva actividad. Puede significar comenzar con una nueva empresa, pero también crear una nueva línea de negocio, o ir relacionado a un reinicio en una empresa o línea de negocio que se desea abordar desde un nuevo enfoque.

El emprendimiento es la clave, pero debe ser tomado en serio. Es una tarea que puede ser enseñada y, por tanto, también aprendida. Requiere gestionar riesgos para manejarlos de forma que sean provechosos, y autodisciplina. Eso se puede aprender, y se puede adquirir, y por eso todo el mundo puede ser emprendedor. No existe un gen emprendedor. Un emprendedor aprende, observa, averigua dónde tiene una ventaja competitiva y la explota. No funcionará siempre, o no lo hará de la misma manera, pero con disciplina el emprendedor tendrá más posibilidades de triunfar.

Aunque cada negocio tiene sus propias particularidades, se puede resumir el emprendimiento en estos 2 tipos:
– Los creados para resolver algún problema o prestar algún servicio en un nicho de ámbito local o regional (PYME).
– Los que nacen con ambición global, basados en alguna innovación (I+D+i).

2 tipos de emprendimiento

PYME: También conocidos como “autoempleo”. Enfocado, normalmente, en un mercado local o regional, muy localizado geográficamente. Este tipo de empresa no suele “pensar en global”, sino en cubrir una oportunidad o necesidad local.

Su Cash Flow crecerá al comienzo, pero suele llegar a un punto en el que se estanca. No es fácil que suba ese CF porque su mercado potencial está limitado desde su nacimiento.

I+D+i: La empresa o nueva línea de negocio se basa en algún tipo de innovación, que proporciona una ventaja competitiva. Está centrada en mercado globales, y los empleos pueden ser externalizables.

Requiere más acceso a cash, porque normalmente se hace necesaria una mayor inversión antes de comenzar a comercializar productos, aunque luego obtiene mayores beneficios al no tener su mercado limitado. Es necesaria una innovación constante para hacer crecer más y más el mercado, ya que no está focalizado en un mercado local.

Estos enfoques empresariales son diferentes desde su nacimiento, y requerirán de unas capacidades diferentes en los equipos emprendedores. En el primero suele ser más fácil conocer detalladamente el problema a resolver o nicho a cubrir, y requiere poca inversión en comparación con el modelo I+D+i. Este último requiere mayor inversión inicial, probablemente proveniente de socios capitalistas, y el equipo promotor precisa estar completo y compenetrado, dominando aspectos tecnológicos, financieros y administrativos, recursos humanos e incluso conocimientos de comercio internacional. Si lo compararemos con deportes, un baloncestista de la NBA, profesional de talla mundial con altas capacidades, no podrá competir con garantías en uno de los equipos de primera división de fútbol, ya que su especialización es otra.

Vale, soy emprendedor… ¿Y ahora qué hago?

Pues, si quieres comenzar con tu propia empresa, o fabricar un producto de éxito, tienes que trabajar. El primer paso es el de reconocer qué puedes comercializar, y a quien hacerlo. Lo trataré en el próximo artículo…

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La serie de artículos 'Pasos para desarrollar un negocio de éxito' está basada en la metodología del libro La Disciplina de Emprender, 24 pasos para lanzar una startup exitosa, de Bill Aulet.